Siempre Negra y Criminal

Escrito por libreríodelaplata el . Posteado en Editorial

montse y pacoQuien nos acercó a Paco y a Monste fue Neus, amiga de unos amigos. “Hay en la Barceloneta una librería pequeñita que tiene sólo novela negra; los que la llevan son un encanto y saben muchísimo, tenéis que ir” nos dijo con ese orgullo un poco condescendiente de quien pertenece a un club de elegidos. “Lo ideal es un ir un sábado, porque sirven el vermut con mejillones”. Y siguiendo su recomendación, el siguiente sábado fuimos al carrer de la Sal Nº5. Llegamos tarde a los mejillones pero sí nos tomamos el vermut. Y conocimos a los libreros. Esa mañana, mientras hablábamos de Patricia Highsmith, John Connolly, de Uruguay y de Mario Levrero, y sin ningún tipo de contención fisgoneábamos entre los libros y fotos, notas de prensa y objetos fetiche, comenzó a fluir, no sé qué, una corriente de simpatía, una complicidad que con el tiempo no hizo más que fortalecerse.

En esa época yo trabajaba en un laboratorio farmacéutico, por lo que el tema de la industria del medicamento, presente (¡y cómo no!) en muchas novelas del género, era también tema de conversación frecuente.  Y por eso, no sé cuánto tuvo que ver Paco y su pasión y entusiasmo por lo negro y criminal,  en la decisión que tiempo después tomé cuando me despidieron.

Una tarde de noviembre de 2012 nos fuimos Miguel y yo a la librería. Montse estaba ocupada con otras cosas en la trastienda así que fue a Paco que le dijimos: Vamos a poner una librería. Nos miró incrédulo, se llevó la mano a la cara y nos dijo “Están locos” y a continuación “Montse, Montse, escucha!, dicen que van a poner una librería”. Y luego del primer impacto, repitió: “están locos, pero si ya lo han decidido, cuenten conmigo”. Y como no eran sólo palabras, puso manos a la obra. Habló con editoriales, distribuidores, nos explicó el intríngulis administrativo que significaba, cómo negociar con los vendedores, nos presentó escritores, y, con su desbordante generosidad,  nos cedió un lugar en una mesa redonda que tenía organizada en Casa America Catalunya durante la BCNegra para hablar de Rubem Fonseca.  Ese día, aún antes de abrir su puerta y gracias a Paco, el Librerío ya era una realidad.

Ya con el Librerío en marcha, las visitas a la Negra y Criminal no podían ser tan frecuentes, pero el teléfono siempre fue un buen recurso para pedir alguna ayuda o simplemente compartir risas y cabreos. Y como libros y gastronomía se llevan de maravilla, (la gran Montse lo sabe muy bien) otros encuentros fueron preparados y disfrutados, como el día que vinieron a nuestra casa a comer un arroz marinero que había preparado Miguel. “¿Cómo te atreves a invitar a un valenciano a comer arroz?”  fue el comentario de Paco. Pero lo probó, repitió y concluyó aceptando que había razones de peso para tal atrevimiento.

A través de Paco conocimos a Sergio Álvarez, el primer escritor que visitó el Librerío para leer textos de su libro 35 muertos el día de la inauguración. También a Santiago Roncagliolo, a Cristina Ferández Cubas, a Claudia Piñeiro, a Rosa Ribas, a Andreu Martín, por nombrar algunos de tantos.

Estos libreros de Sabadell tienen mucho que agradecer a Montse y Paco: su humanidad generosa, su camaradería, su lealtad. Pero hay un agradecimiento especial desde nuestro lugar de lectores: Miguel le debe a Montse haber descubierto el Chirbes de “En la orilla” y esta librera le debe a Paco la obsesión que tiene por Jim Thompson desde que  por su recomendación leyó 1280 almas.

En cada uno de estos momentos hemos estado pensando desde que el lunes pasado recibimos el mail de Montse y Paco que comenzaba “No nos gusta dejaros un poco más solos, pero como dice nuestro querido Markaris: Hasta aquí hemos llegado (…) La novela negra esta más de moda que nunca, (creemos que algo de responsabilidad tenemos nosotros)  pero los clientes lectores  que habíamos tenido han ido haciéndose, semana a semana,  más escasos. (…) Los lectores de género negrocriminal se han multiplicado en estos años pero ya no necesitan un lugar especial donde encontrar sus autores favoritos o más conocidos..”

Tal como titula El País un artículo a propósito de esta nueva pérdida: El cliente infiel asesinó a la Negra y Criminal, y tal como dice Paco, nos están dejando un poco más solos.

O como ellos dicen: “Negra y Criminal se creó  con dos libreros ilusionados y se cierra con dos libreros que seguirán teniendo proyectos que les ilusionen. Cerraremos el próximo 3 de octubre. Tienen tiempo de venirse a despedir, incluso los que viven lejos o aquellos que quieran  venir a verla, por primera, y última vez.  Les esperamos.”

 

 

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Comentarios (2)

  • Renata

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    Hola Cecilia y Miguel,

    Por lo que a mi se refiere, no me gusta especialmente la novela negra, pero me entristece esta noticia . Parece que se van muriendo los establecimientos con alma, donde las personas se reunían y charlaban sobre los temas de su interés, asesoradas por verdaderos expertos en la materia, descubrían nuevos autores, disfrutaban de la conversación y de la compañía de otros entusiastas de la literatura.
    ¡Así que mis mejores deseos a esta pareja tan generosa y original! Que no les falte energía para crear nuevas ideas y materializarlas.

    Pronto pasaré por Librerío de Plata (quizás este Sábado).

    Un gran abrazo a los dos!!

    Renata

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    • libreríodelaplata

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      Les transmitiremos tu mensaje, Renata. Y te esperamos en el Librerío!!

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